
Reflexión
Escribir una reflexión acerca de un tema tan amplio como el Internet se vuelve complejo. Sin embargo, al reducirlo a unos cuantos temas, lógicamente dicha complejidad desaparece y se puede ser más específico al respecto. Debido a que es una reflexión personal, me permito en este escrito darles a ustedes mi opinión al respecto.
El Internet es un arma de doble filo, pues nos ha facilitado mucho la interacción con el mundo, la comunicación y el flujo de información son más ágiles, pero a la vez, ha debilitado y empobrecido el contacto con los demás, las relaciones físicas que simbolizan la calidad humana.
Hoy en día con esto de la web 2.0, término que muy pocos entienden, la relación con el Internet se volvió bidireccional. Ya no es más lo que fue al principio, que era sólo un flujo de información constante para el usuario sin una retroalimentación. Aún no hemos terminado de entender este término complejo y ya nos bombardean con información de una nueva evolución digital de la web 3.2. Asimismo cada nueva evolución digital nos aleja cada vez más del mundo real y nos acerca más al mundo ficticio o virtual de la red. Por otro lado, no podemos ignorar que la interacción humana se ha perdido un poco gracias a ello. Nuestra relación con el mundo ya se lleva a cabo de una forma indirecta, los nativos digitales consumen todo lo que existe en la red, son grandes conocedores de esta basto mundo virtual, pero realmente, ¿ qué tanto conocen del mundo real?
Cada nuevo avance, que se supone facilitará nuestra vida, realmente afecta nuestras relaciones con los demás, restringiendo el tiempo que pasamos entre seres humanos. Si hiciéramos un cronograma diario y sumáramos las horas que pasamos frente a la pantalla, al final de la semana- con toda seguridad- obtendríamos un resultado según el cual serían más horas qu ocupamos en esta “actividad” que las que pasamos relacionándonos directamente con nuestros familiares o amigos. Hemos llegado hasta el punto de que muchas veces no somos directos al estar hablando con la persona y nos hemos acostumbrado a escribir para decir las verdades. No logramos darnos a conocer como realmente somos, tratamos de encajar en ese mundo ficticio para suplir el vacío que hemos dejado en el mundo real.
La realidad de hoy en día no es la del día a día con los demás seres, sino que la realidad de hoy es la que podamos ver al interactuar con maquinas que nos “facilitan” nuestras vidas. En síntesis, el tema de las comunidades virtuales y de las redes sociales ha facilitado la interacción de información, pero ha limitado la interacción de nosotros como humanos. Antes nos reuníamos para discutir los temas de interés común, nos escribíamos cartas para compartir información. Ahora, desafortunadamente, esta costumbre está desapareciendo; no digo que sea mala la facilidad de flujo de información, pero no podemos perder el contacto humano y dedicarnos a tener una relación más íntima con nuestras máquinas que con nuestros semejantes.
Al ser de uso cotidiano nos hemos acostumbrado a él (Internet) y nos hemos vuelto sus esclavos, tanto que ya gente que nació en aquellas épocas en las cuales pensar en Internet era una locura, hoy en día no pueden vivir sin él, y una muestra de ello es que ya tenemos Internet portátil (blackbery,iphone), surgido de la necesidad que ha creado la dependencia de éste. Teniendo que estar siempre conectados, siempre disponibles, nuestro espacio en silencio y sólo para pensar y reflexionar se ha perdido. Vivimos pendientes del mundo paralelo virtual el cual nos ha esclavizado sin nosotros siquiera darnos cuenta. Un mundo al cual seguimos y como dice un dicho popular “no es culpa de él sino del uso que le damos”.
Preferiría que aprendiéramos a controlar la cantidad de tiempo que le dedicamos a este mundo y a la interacción con él. Que recuperáramos valores de comunicación bidireccional personal. Dejemos un poco de lado las máquinas, no dejemos que nos controlen tanto, no permitamos que el desprendernos de ellas sea una gran hazaña humana, no olvidemos que nosotros las creamos a ellas y no ellas a nosotros.

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ResponderEliminarFederico: Bien, lograste decir lo que pensabas con tus palabras, integrando los conceptos.
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